Las reglas de esta política se trabajan en el módulo 5 de mi formación en IA para empresas.
Por qué una empresa necesita una política de uso de IA
Los empleados ya usan la IA, a menudo sin ningún marco. Según el Work Trend Index 2024 de Microsoft y LinkedIn, realizado con 31.000 personas en 31 países, el 78 % de los usuarios de IA lleva sus propias herramientas al trabajo, y el 80 % en las pequeñas y medianas empresas. En la misma encuesta, el 52 % duda en reconocer que usa la IA en sus tareas importantes, y solo el 39 % ha recibido formación de su empresa.
Sin una regla escrita, cada persona decide por su cuenta qué pega en un asistente. La política hace visible el uso y lo protege.
Modelo de política de uso de IA en 8 reglas
Cómo adaptar este modelo
Haz una lista de los usos reales. Pregunta a los equipos qué hacen ya con la IA. La política parte de la práctica.
Elige las herramientas. Una herramienta común, con cuenta de empresa, es mejor que diez cuentas personales.
Concreta los datos sensibles de tu actividad. Una clínica, una asesoría y una agencia no tienen los mismos.
Hazla corta. Una página que se lee vale más que diez que se ignoran.
Preséntala durante una formación. Una regla que se entiende es una regla que se aplica.
Las cuatro decisiones previas de la dirección se explican en la formación en IA para directivos y mandos.
Política de IA, RGPD y Reglamento de IA
La política ayuda a cumplir dos normas. El RGPD regula todo uso de datos personales, también dentro de un asistente de IA. El artículo 4 del Reglamento de IA pide a las empresas que adopten medidas para desarrollar la alfabetización en IA de su personal: una política acompañada de formación es una medida concreta y documentable. La guía ¿Es obligatoria la formación en IA? detalla esta obligación.
Este modelo es un punto de partida para adaptar. No constituye asesoramiento jurídico. Según tu organización, su implantación puede requerir la consulta a la representación de los trabajadores y una revisión legal.